Devocional diario diciembre 12

Tu vida será radiante

 

Job fue un hombre que caminó con Dios en integridad y fue bendecido en todo, alguien en quien Dios podía alegrarse.

¿Qué crees que era aquello que lo distinguía de los demás? A pesar de su fortuna y su posición social, era un hombre humilde que amaba tener comunión con Dios.

Job 11:17,

“Tu vida será más radiante que el mediodía; y aun la oscuridad brillará como la mañana.”

Cuando nosotros cambiamos, nuestra manera de ver las circunstancias cambia . Cuando te haces amigo del Espíritu Santo puedes estar experimentando la más fea prueba, sientes que no hay solución ni salida pero quiero decirte que hasta la noche más oscura se ve amenazada por la mañana del Señor.

Tu vida es radiante porque caminas con el Dios quien hizo la luz.

Brillarás y la gente preguntará ¿de dónde tiene este conocimiento? ¿Cómo lo bendice el Señor ? Y sólo respondes que es Dios, que te hiciste su amigo, oraste a Él y lo buscaste de todo tu corazón y nunca más vives en tinieblas, sino en luz.

«Dios es más glorioso que la luna; brilla con más intensidad que las estrellas.» Job 25:5

«Y tú has dicho: Yo te haré bien». Génesis 32:12.

La vía más segura para prevalecer con el Señor en oración es que podemos recordarle humildemente lo que Él nos ha prometido.
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Nuestro Dios es fiel y nunca se retractará de Su palabra, ni la dejará sin cumplimiento; sin embargo, Él quiere que Su pueblo le pida y le recuerde Sus promesas. Esto es un refrigerio para la memoria del pueblo, es un avivamiento a su fe, y una renovación de su esperanza.

La palabra de Dios es dada, no para Su propio beneficio, sino para el nuestro. Sus propósitos están establecidos, y no necesita nada que lo obligue a Su designio de hacer el bien a Su pueblo; pero Él da la promesa para nuestro fortalecimiento y consuelo. Por esta razón Él desea que argumentemos la promesa, y que le digamos: Tú nos has dicho,
«Yo te haré bien,» es justamente la esencia de todos los dichos misericordiosos del Señor.

Es muy especial tener la certeza de que Él nos hará bien, nos hará un bien real, un bien duradero, sólo nos hará bien y toda clase de bien. Nos hará bien,un bien en el grado más alto posible.

Él nos tratará como Su pueblo, un pueblo especial y pronto nos llevará para que estemos con Jesús y con todos Sus elegidos, y eso es un bien supremo.

Con esta promesa en nuestros corazones, no tenemos porqué temer al airado Esaú como temió Jacob cuando se iba a encontrar con él, ni a nadie más. Si el Señor ha decidido hacernos bien, ¿quién podría hacernos daño?

Hoy puedes orar conmigo: lo que dice el Salmo 31:16 «Que tu favor brille sobre tu siervo; por causa de tu amor inagotable, rescátame.»

Job 11: 13 “¡Si tan solo prepararas tu corazón y levantaras tus manos a él en oración!”

Te animo a que tengas un corazón dispuesto para lo que Él quiere hacer contigo. ¿cómo preparas tu corazón? Despertando de madrugada y sentándote en ese lugar donde puedas encontrarte con Él. Leyendo tu Biblia y obedeciendo a lo que dice, cuando lo escuchamos estamos preparando nuestro corazón para el resto del día.

Al extender nuestras manos delante de Dios le estamos diciendo quiero caminar contigo y que tu me cargues en brazos. ¡Soy tuyo!
Cuando buscamos a Dios como hijos Él nunca nos rechaza. Podemos estar trabajados y cargados pero es en su presencia donde encontramos descanso. Debemos buscarle con expectativa, con gozo, con emoción, con fe, con un corazón dispuesto, un corazón contrito y humillado y Dios nunca nos va a rechazar.

Vs.14 “Abandona tus pecados y deja atrás toda iniquidad.”

Job con esta oración le decía a Dios, prefiero abandonar mis pecados antes que tú me abandones a mi. ¡Abandona esos pecados que te alejan de Dios!

Dejar atrás la iniquidad es dejar de vivir una vida doble; no viviendo con una mano orando y con la otra pecando; es orar al Señor y decirle que saque todo lo que tenga qué sacar de mi y poner todo lo que tenga qué poner. El arrepentimiento es una oportunidad que Dios nos da cada mañana.

Vs.15 “Entonces tu rostro se iluminará con inocencia; serás fuerte y estarás libre de temor.”

Cuando entramos en oración hay una transferencia pues podemos ir a Dios con una vestidura sucia por el pecado pero Él nos da vestiduras tan blancas como la lana. Tu rostro puede verse culpable delante de Dios por cosas que hiciste o dejaste de hacer, pero cuando te postras y le pides perdón, la inocencia regresa. Tu rostro se ilumina, cambia tu semblante.

Romanos dice que no hay condenación para los que están en Cristo Jesús así que eres inocente, Dios te declara inocente, limpio, libre. Eso es lo que se llama justificación… Poder pararnos delante de Dios como si nunca antes hubiésemos pecado.

Serás fuerte y libre del temor, no fuiste creado para ser un pusilánime una persona debilucha que de todo se queja, ¡serás fuerte! Fuerte para soportar, fuerte para sanar, fuerte para afrontar, y serás libre de todo temor.

El temor no te domina pues Dios nos ha dado un espíritu de poder, amor y de dominio propio. Su Espíritu está en ti, no temas qué van a comer tus hijos, cómo vas a pagar esta deuda, qué resultados le darán a tu madre. ¡No temas! El temor no viene de Dios, de Dios viene la fuerza, la fortaleza y la victoria. Cree que sobre ti y sobre tu casa resplandecerá la luz, que tu familia será la más bendecida y que sus caminos serán como la luz de la aurora que van en aumento hasta que el día es perfecto.

Vs.16 : “Olvidarás tu sufrimiento; será como agua que corre.”

Dios te anuncia un nuevo tiempo. ¡olvidarás tu sufrimiento!

Esos acreedores que hoy te buscan, no los volverás a ver.

Esa enfermedad que te tenía postrado, no la volverás a tener. Olvidarás tu sufrimiento cuando veas las bendiciones grandes de tu Dios.

Dejarás de sufrir por tu pasado, no perderás la memoria pero sí el dolor al recordar.
Vs.18 “Tendrás esperanza y te dará valentía. Estarás protegido y descansarás seguro.”

A todos los que se acuestan pero no pueden conciliar el sueño ¡Dios te dice que estás protegido! Puedes dormir en paz, estás seguro en mi.

Vs.19 “Te acostarás sin temor; muchos buscarán tu ayuda.”

Si Caminas con Jesús no te detengas, su favor está contigo, muchos buscarán tu ayuda, vendrán a tu puerta y tú les testificarás de la fidelidad de Dios.

Si el mensaje ha hablado a tu vida, deja un comentario a continuación, esto nos ayudará a seguir creciendo. Y comparte el mensaje con esas personas que Dios a puesto en tu mente mientras encuchas el devocional.

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