Devocional diario octubre 27
Corona de favores. Salmo 103
Salmo 103:4 “El que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias.”
Dios es un Dios que te corona de favor y de su misericordia.
Siento que muchas personas vienen cargando otro tipo de coronas, en vez de ser corona de favores, son coronas de dolores, coronas de espinas, coronas de malos pensamientos pero tengo una buena noticia para ti:
¡Jesús cargó una corona de maldición sobre sí para darte a tí una corona de favores!
No tienes por qué tener migrañas, no tienes por qué sufrir con pensamientos de condenación, ni de pobreza.
Dios me muestra que muchos no nos hemos apropiado de las promesas que están en este Salmo y que si están allí es porque son justo para nosotros, para nadie más. Nos la pasamos pidiendo perdón a Dios, pidiendo su ayuda y que nos rescate, que supla las necesidades de toda índole que tenemos y se nos olvida que Él quiere coronarnos de favores.
Parte de la herencia que recibimos por estar en Cristo, parte de su bendición como hijo suyo que soy, es Su favor, que como hijo te quiere rodear de favores, aún en los detalles más pequeños de tu vida, Dios te quiere favorecer.
El mundo lo llama tener suerte, tu amigos te pueden decir que cuentas con fortuna y por eso todo te sale bien, pero sabes que no es suerte, es el favor de Dios sobre tu vida.
¿Qué sucede cuando estás coronado de favores? Pues precisamente que Dios te sacia de favores, es decir eres lleno, abrumado por sus bendiciones.
En Deuteronomio 33:23 encontramos la bendición de Neftalí diciendo:
“A Neftalí dijo: Neftalí, saciado de favores, y lleno de la bendición de Jehová, posee el occidente y el sur.”
Puedes pensar que nada bueno has heredado, pero Dios te dice que serás lleno de mi bendición y eso no será solo por una temporada sino que será de por vida.
Salmo 30:5 dice:
“Porque un momento será su ira, pero su favor dura toda la vida. Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría.”
El favor de Dios sobre nosotros dura toda la vida; por un momento podremos pasar una prueba, una dificultad o un momento difícil, pero debemos recordar que su mano está sobre nosotros y su favor durará por toda nuestra vida.
La definición de favor es dar ayuda, proveer ventajas especiales, recibir un trato preferente.
De repente piensas que no mereces nada de eso y es cierto no lo merecemos, ni hemos hecho nada para conseguirlo, pero a nuestro Padre celestial le ha placido incluirlo en tu herencia.
No recibimos este trato especial y preferente porque seamos alguien o tengamos algo especial, ni siquiera porque somos mejores que los demás, porque no lo somos, simplemente lo recibimos porque somos hijos del Altísimo Dios quien es Rey de Reyes y Señor de Señores.
La corona de favores se coloca en la cabeza, así que si quieres vivir rodeado del favor de Dios tienes que renovar tu mente y vivir como un favorecido de Dios.
Salmo 57:2 “Clamaré al Dios Altísimo, al Dios que me favorece.”
Cuando invocamos al Dios que nos favorece, esperamos que nos pase lo mejor, es una ocasión para ser bendecido por Él.
Ora a diario al Dios que te capacitará para vivir como una persona favorecida.
Te invito a que hagas oraciones como la del Salmo 23:6:
“Sé que tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida, y que en tu casa, oh Señor, viviré por largos días.”
Cuando tienes un encuentro diario con Dios, también tienes un encuentro con Su favor.
Proverbios 8:35 dice: “Porque el que me halle, hallará la vida, Y alcanzará el favor de Jehová.”
“El rey se alegra en tu poder, oh Jehová; y en tu salvación, ¡cómo se goza!
Le has concedido el deseo de su corazón, y no le negaste la petición de sus labios.
Porque le has salido al encuentro con bendiciones de bien; corona de oro fino has puesto sobre su cabeza.
Vida te demandó, y se la diste; largura de días eternamente y para siempre.
Grande es su gloria en tu salvación; honra y majestad has puesto sobre él.
Porque lo has bendecido para siempre; lo llenaste de alegría con tu presencia.
Por cuanto el rey confía en Jehová, y en la misericordia del Altísimo, no será conmovido.” Salmo 21:1-7
Con el favor de Dios logras el deseo de tu corazón y Dios no te niega ninguna de tus peticiones.
Las bendiciones de Dios salen a tu encuentro y te alcanzan y Dios pone corona sobre tu cabeza. Disfrutas de una vida abundante, recibes honra, y promoción de Dios. Eres bendito eternamente.
Cuando entras a la presencia del Señor, te llenas de gozo y estás firme.
Hace poco memorice el Salmo 103:1-4 RVR1960 y al llegar a la parte de corona de favores, tenía esta duda, gracias por este poderoso devocional, bendiciones.
Bendiciones Martha, que buena practica haces al memorizar la Palabra te Felicito!! Sigue adelante y recuerda compartir el mensaje a alguien que lo necesite!!