Devocional diario octubre 18

Mi amistad con Jesús

“Hermosas palabras conmueven mi corazón; por eso recitaré un bello poema acerca del rey, pues mi lengua es como la pluma de un hábil poeta.” Salmo 45:1

Este salmo es considerado un salmo mesiánico porque describe en cierta forma la relación de Cristo con la iglesia (su novia). Cada vez que nos encontremos con Dios, será el momento perfecto para expresarle nuestro amor.

Para expresar nuestro amor al Dios de la vida, no tenemos necesariamente qué cantar una canción, o asistir a un encuentro, podemos expresar nuestro amor con naturalidad, es decir que cada oración sea como un poema para nuestro Dios y entablar una amistad íntima con Él.

Todos, desde el momento que nacimos y fuimos creciendo, conocimos personas con las cuales muchas veces logramos entablar amistad porque teníamos afinidades o intereses en común. Recuerdas de niño ¿quiénes eran tus amigos, tus amigas. ¿Tus vecinitos, tus primitas, tus compañeritas de colegio?

La ocasión nos hizo amigos. En muchos casos dejamos de vernos y no volvimos a saber de ellos. ¿Verdad? La familia del vecinito se mudó y se acabó la amistad. Acabamos el curso de inglés y nuestro amigo en el salón se fue y hasta el día de hoy no sabemos qué fue de su vida. Cuando estábamos en clase nos reíamos de todo, éramos muy cercanos o al menos eso parecía. Ni qué decir de nuestros amigos de la adolescencia que se hacían demasiado cercanos. ¿verdad?

Pero amistad es cuando tú escoges a una persona porque tiene algo especial y único para ti, y te propones estrechar vínculos con ella, le sirves e inviertes en esa relación, tiendes puentes y te comprometes a estar allí en las buenas y en las malas.

La amistad está estrechamente ligada al servicio. ¿Cómo se hacen amigas las personas?

Por ejemplo, se conoce a una persona y se interesa iniciar una amistad con ella porque es una persona valiosa para mi, yo tengo que cultivar esa relación. Invertir en ella, quizás llevarle en mi carro, invitarle a almorzar, hacerle favores y acompañarle cuando lo necesite, etc. Si te pones a pensar verás que siempre es así. ¿De quién te haces amigo en un trabajo? De la persona que te enseña, de la que te acompaña a tomar el bus y te dice cómo llegar a tu casa de regreso, de la que te hace un favor o te presta algo.

El servicio es la llave de la amistad; por eso si queremos tener amigos, debemos ser serviciales en todo momento.

Proverbios 18:24 “El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; y amigo hay más unido que un hermano.”

Amistad es aquella persona con quien podemos pensar en voz alta, que no nos juzga y nos acepta como somos. Aún cuando es lo suficientemente sincero para decirnos las cosas de frente, precisamente porque nos ama.

¿En qué debemos fijarnos para entablar una amistad?

1. Fíjate si la persona ama a Dios. Si ama a Dios, nos podrá amar a nosotros.
2. Observa sus principios y valores, lo cual viene desde la cuna.
3. Evalúa si puedes confiar en ella, si es sincera.
4. No te fijes en cómo la persona es contigo, sino en cómo es con todos.

A veces decimos que es un excelente amigo, que es muy discreto, que nunca dirá algún secreto que yo le he contado. Pero si nos cuenta los secretos de otros, también hará lo mismo con los nuestros. Si habla mal de otras personas que lo consideran su amigo, hablará de nosotros a nuestras espaldas

Si es chismoso y nos trae chismes, tarde o temprano llevará a otros chismes de nosotros. No pensemos que con los demás es así pero con nosotros no.

5. A un amigo o amiga se le conoce en los tiempos difíciles. Si te juzga, critica o te dice: “Cuando se te pasen los problemas, me llamas.” O con su misma actitud demuestra que no es tu amigo. Es más, no sabe ser amigo. Porque la Biblia dice en Proverbios 17:17 que “en todo tiempo ama el amigo.”

Nos ama cuando tenemos la razón y cuando no la tenemos, nos ama cuando tenemos éxito y cuando fracasamos, nos ama en salud y en enfermedad, nos ama cuando estamos arriba y cuando estamos abajo. Y también dice que “el amigo es como un hermano en tiempo de angustia.” Un amigo es el que se queda cuando todos los demás se van.

6. Observa si es agradecido. Hay gente que cree que todo se lo merece. Tiene una mala actitud y si es tu amigo por más que le des de tu amor, de tu tiempo, de tu dinero, etc. nunca se saciará si no sabe ser agradecido.

7. Observa cómo se relaciona con el dar y con el dinero. Uno conoce a una persona por la manera que maneja el dinero. Hay personas que son unas convenidas y están con uno por interés, a ver qué sacan.

Ahora ¿te imaginas forjar una amistad con Jesús? Jesús es el mejor amigo que alguien pueda tener.

1) En primer lugar, Él es el amor. Yo sé que Jesús está conmigo en los momentos difíciles, que es cuando se prueba el amor. Cuando Jesús contó la parábola del Buen Samaritano, Él es ese buen samaritano que nos encuentra en las encrucijadas de la vida, cuando somos golpeados y abandonados por todos, juzgados por muchos; amorosamente nos recoge y se hace cargo de nosotros.

El amor de Jesús además es sacrificial. Juan 15:13 “Nadie tiene mayor amor que éste, que uno ponga su vida por sus amigos.”

Por eso mejor le digo a Jesús que me presente a sus amigos. Yo me equivoco al escoger mis amistades, pero Él no. Yo ahora solo quiero tener como amigos a personas que sean amigas de mi amigo Jesús.

A veces nos la pasamos con personas a las cuales nunca escogimos pero como ellos nos buscan entonces les consideramos nuestros amigos y les abrimos nuestro corazón. Te aconsejo que mejor ores y le preguntes a Jesús si esa amistad vale la pena y si Él la aprueba. Yo he aprendido que Jesús es el único que sabe lo que hay en el corazón del hombre. Nosotros nos equivocamos fácilmente.

2) Jesús es un amigo fiel. Aún cuando nosotros no seamos fieles con Él, Él permanece fiel. No nos dejará ni nos desamparará. Amigo es aquel que se queda cuando todos se van.

Es interesante ver cómo Jesús habló algo fuerte y nadie entendió: Juan 6:54: “Quien come de mi carne y bebe de mi sangre tiene vida eterna y yo le resucitaré en el día postrero.”

Entonces muchos se escandalizaron y volvieron atrás. Pero los amigos de Jesús, sus doce, se quedaron. Jesús estaba cerniendo a sus seguidores, estaba separando al trigo de la cizaña. Jesús en este momento estaba hablando de la santa cena pues a través de ella recibimos vida eterna y como dice Juan 17:3: “la vida eterna es que te conozcan a ti el único y verdadero Dios.”

3) Cuando uno tiene un amigo, le abre confiadamente su corazón. Con un amigo no hay problema en ventilar nuestros pensamientos pero cuando Jesús es nuestro amigo, la comunicación con Él es fácil, fluye de manera natural, le abrimos nuestro corazón, y Él también nos abre el suyo. Si tienes a Jesús como amigo, conoces sus prioridades, haces tuyas sus cargas y sus sueños. Nadie puede decir que es amigo de Jesús y no predicar el evangelio pues ese es el anhelo de nuestro amigo. ¿Quieres saber si eres amigo de Jesús? Juan 15:14“Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando.”

4) Cuando Jesús es tu amigo, le consultas las cosas y sabes que siempre te dará un buen consejo y que todo te lo dice por tu bien y si te corrige es porque te ama.

5) Si tienes a Jesús de amigo te gustará pasar tiempo con Él. Aquella persona que cuando viene a verte, ya se quiere ir, o que siempre está apurada, acuérdate de mí …no es tu amiga. Está a tu lado por algún interés o por cumplir. Los amigos en cambio disfrutan pasando tiempo juntos porque tienen mucho en común. Igualmente si eres amigo de Jesús disfrutarás tu tiempo devocional y no será una carga para ti.

¡Estás con tu mejor amigo y puedes pasar horas charlando con Él! Jesús al buscar discípulos, buscó amigos.

Cuando Él escogió a sus discípulos, el primer requisito fue que pasaran tiempo con Él.

Marcos 3:14 “Y estableció a doce para que estuviesen con Él y para enviarlos a predicar.” Primero era pasar tiempo con él, luego como consecuencia ir a predicar.

6) Jesús como amigo es leal y nos va a defender. No permitirá que nadie hable mal de nosotros, y siempre pensará lo mejor de nosotros. La realidad es que ni tu ni yo somos amigos perfectos, ninguno de nosotros podemos dar la medida como los mejores amigos.

Pero existe alguien que aunque no le has ofrecido nunca tu amistad, te la ha dado sin pedir nada a cambio. Él te conoce aunque quizás tu no le conozcas, Él conoce cada detalle de tu vida, está a tu lado y nunca te ha fallado aunque no le has prestado la atención que merece y ese amigo se llama Jesús.

Él ha estado contigo en los momentos más difíciles, cuando llorabas, Él lloraba a tu lado. Porque a pesar de que te merecías el sufrimiento, el no te quería ver sufrir, Él ha permanecido a tu lado siempre a pesar de que tu no has creído en Él, aunque te has reído de sus palabras, Él quiere darte su amistad incondicional, Él se quitó sus ropas de rey, y se hizo hombre para venir a morir por ti, para que pudieras vivir una vida digna y tranquila. Porque Él quiere tener una amistad íntima contigo pero tus faltas, nuestras faltas, nos separan de Él. Si quieres aceptar su amistad, el punto de partida es que te arrepientas y le pidas perdón por todas las veces que le has fallado, aun sabiendo que lo que hacías estaba mal. Jesús te ofrece su amistad, ¿La aceptas?

Si el mensaje ha hablado a tu vida, deja un comentario a continuación, esto nos ayudará a seguir creciendo. Y comparte el mensaje con esas personas que Dios a puesto en tu mente mientras encuchas el devocional.

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2 comentarios en “Devocional octubre 18”

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