Devocional diario octubre 11

Veré la bondad del Señor

“Sin embargo, yo confío en que veré la bondad del Señor mientras estoy aquí, en la tierra de los vivientes. Espera con paciencia al Señor; sé valiente y esforzado; sí, espera al Señor con paciencia.” Salmo 27:13-14

Hay veces que pasamos mucho tiempo hablando de cosas espirituales como por ejemplo, cómo serán las cosas en la eternidad después de que muramos, o sobre temas como la venida del anticristo, o cuáles serán las señales del tiempo del fin y a pesar de que es importante de que toquemos esos temas no nos podemos olvidar que mientras estemos en esta tierra, es importante también vivir de la mejor manera posible y no de una manera mediocre, con hogares y relaciones sanas y con la certeza de que somos la luz del mundo y la sal de la tierra.

Estoy seguro de que Dios no nos ha puesto aquí sólo para esperar hasta que lleguemos al cielo.

El plan de Dios es que tengamos una vida abundante ahora, una vida de plenitud, Él nos ha creado para que tengamos un buen destino, para que seamos felices.

¿Cómo demostramos que tenemos confianza en Dios de que veremos sus promesas cumplirse?

v.1-3 “El Señor es mi luz y mi salvación, entonces ¿por qué habría de temer?
El Señores es mi fortaleza y me protege del peligro, entonces ¿por qué habría de temblar?
Cuando los malvados vengan a devorarme, cuando mis enemigos y adversarios me ataquen, tropezarán y caerán. Aunque un ejército poderoso me rodee, mi corazón no temerá. Aunque me ataquen, permaneceré confiado.”

Primero, nos llama a ser valientes.

El temor es una sombra negra que nos envuelve y que con el paso del tiempo nos aprisiona dentro de nosotros mismos. En algún momento de la vida, todos hemos terminado siendo prisioneros del temor.

Cuando hemos sido rechazados o mal entendidos, cuando hemos temido a la inseguridad, a la enfermedad, o a la muerte.

Sin embargo, podemos vencer el temor si confiamos en el Señor, de quien viene nuestra salvación. Te invito a que memorices el siguiente versículo, repítelo conmigo en voz alta:

“Dios es mi luz y mi salvación, soy valiente en Él.”

No aceptes el temor en tu vida, aun cuando veas que las cosas no se solucionan y más bien empeoran y cuando entramos en estado de pánico, angustiados y preocupados.

¿Cuándo te levantas, en qué piensas primero, en lo que te falta o en lo que ya tienes? El Pastor Obispo Dale Broner una vez dijo: “no dejes que lo que ves, te distraiga de lo que no ves.”

Por eso es tan importante que memorices la Biblia, para que sueltes tus miedos y seas valiente y sigas adelante, la única forma de cambiar las cosas es empezar a hacer cosas nuevas y para eso se necesita valentía.

Tu futuro está siendo construido por las decisiones valientes que tomes hoy.

Hoy Dios quiere empezar un nuevo tiempo en tu vida y que lo empieces con valentía.

v.7-8 “Escúchame cuando oro, oh, Señor; ¡ten misericordia y respóndeme!
Mi corazón te ha oído decir: «Ven y conversa conmigo» Y mi corazón responde: «Aquí vengo, Señor».”

Y segundo, debemos ser esforzados.

Acudimos a Dios con frecuencia cuando tenemos dificultades, pero David buscaba la dirección de Dios todos los días. Cuando las dificultades llegaban a su vida, él ya estaba en la presencia de Dios, listo para enfrentar cualquier prueba, se esforzaba en buscar a Dios.

David tuvo que ir al arroyo a buscar las cinco piedras para vencer a Goliat; Josué tuvo que dar varias vueltas, tocar varias trompetas y que muchas personas gritaran, para que las murallas de Jericó cayeran; la mujer que sufría con el imparable flujo de sangre tuvo que esforzarse y abrirse paso en medio de la multitud. Todos ellos tuvieron en común que se tuvieron qué esforzar para que su milagro se hiciere una realidad.

¿Necesitas un milagro? Esfuérzate, sigue peleando, sigue golpeando. ¡No te canses! Una gota constante puede destruir la piedra más dura.

Disfruta lo que haces por el momento, pero esfuérzate porque ya llegará tu oportunidad de cambiar esa situación. Dios te ha creado para que vivas una vida maravillosa, así que espera con paciencia ver Su bondad en este tiempo.

Cuando David pasaba por pruebas, tenía la confianza de que Dios lo iba a ayudar en esta vida.

Esperar en Dios no es fácil. Hay veces que parece que no responde a nuestras oraciones o que no comprende la urgencia de nuestra situación, pero recuerda que vale la pena esperar en El.

Dios utiliza los tiempos de espera para renovarnos e instruirnos, para fortalecer nuestro carácter, así que aprovecha los tiempos de espera porque Dios quiere enseñarte su bondad.

Si el mensaje ha hablado a tu vida, deja un comentario a continuación, esto nos ayudará a seguir creciendo. Y comparte el mensaje con esas personas que Dios a puesto en tu mente mientras encuchas el devocional.

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