Devocional diario noviembre 30

Asumiendo responsabilidades

Si a Spiderman le dijeron:“Todo gran poder conlleva una gran responsabilidad,” y a Superman: “El precio de la grandeza, es la responsabilidad.”

Dios te dice en Esdras 10:4:

“Levántate, pues ésta es tu responsabilidad; nosotros te apoyamos. ¡Cobra ánimo y pon manos a la obra!”

Y en verdad es una gran responsabilidad porque uno no solo tiene qué enfrentar y superar sus problemas sino que además de esto hay qué ayudar a otros a enfrentar los suyos y así salir adelante.

Dicen que Dios da las batallas más difíciles a sus mejores soldados, yo creo que a mi me confundió con Rambo.

David escribe el salmo 34 después de aparentar estar loco en frente del rey de los filisteos a donde huyó porque sabía que era el único lugar donde Saúl no lo iba a buscar para matarlo.

En este momento de su vida, David tenía muy buenas razones para sentirse desanimado y quejarse delante de Dios, pero tomó responsabilidad por sus palabras.

David entendió que si quería cambiar sus circunstancias, debía cambiar sus palabras, y en vez de quejarse y murmurar empezó a bendecir y alabar a Dios.

El versículo 1, escribe, “Bendeciré al Señor en todo tiempo; mis labios siempre lo alabarán.”

En este verso David se estaba comprometiendo y le estaba diciendo al Señor que en medio de toda circunstancia, no me voy a quejar sino que voy a alabar a Dios.

Las palabras que usemos tienen mucho poder en la batalla de la vida que nos toca vivir.

Nuestras palabras crean escenarios, construyen puentes o los destruyen. No podemos envenenar nuestro futuro con palabras dichas según el presente que estemos viviendo.

v.2, “Mi alma se gloría en el Señor; lo oirán los humildes y se alegrarán.”

David no tenía nada de qué gloriarse en este momento de su vida, se había convertido en un fugitivo, aborrecido por su pueblo y buscado por el rey de su propia nación.

David no estaba pasando por un buen momento a nivel emocional, ni anímico, seguramente se sentía solo, desanimado, sin salida, pero en medio de todas estas circunstancias difíciles David decide tener una actitud positiva.

David aprendió a fortalecerse en el Señor.

David aprendió a desafiar su hombre interior, sin importar cómo se sienta por dentro, “mi alma se gloriará en el Señor.”

Toma responsabilidad de tus emociones.

Muchas veces las circunstancias de la vida hacen que por dentro nos derribemos, pero es nuestra decisión si nos mantenemos noqueados en la lona o tomamos la decisión de levantarnos por dentro.

David no esperaba la motivación de una persona para levantarse, él mismo aprendió a desafiarse por dentro, él mismo aprendió a ponerse de pie por dentro.

V.3 “Engrandezcan al Señor conmigo; exaltemos a una su nombre.”

Aquí el único grande es Dios, mis problemas son y siempre serán pequeños. Debemos aprender a magnificar a Dios.

Salmo 34:4-6, “Busqué al Señor, y él me respondió; me libró de todos mis temores. Radiantes están los que a él acuden; jamás su rostro se cubre de vergüenza.”

David fue un hombre que en los momentos difíciles de su vida siempre buscó refugio en la presencia de Dios.

David sabía que el lugar de su victoria no estaba en el campo de batalla sino en la presencia de Dios.

David siempre tomó muy en serio su relación íntima con Dios.

Algo que nos debemos preguntar constantemente es ¿cómo está nuestra relación con Dios?

¿Cómo está nuestro apetito espiritual?

¿Tenemos hambre y sed por su presencia o quizás lo hemos perdido?

David fue un hombre que tomó con mucha responsabilidad su relación con Dios y por eso determinó una cosa en su corazón:

“Estar en la casa de Jehová todos los días de su vida.”

David determinó en su corazón no perder nunca el hambre por la presencia de Dios.

Debemos entender que la presencia de Dios es el alimento que nos mantiene vivos.

Una de las preguntas que nos hacen los doctores cuando vamos a una consulta es ¿has perdido el apetito?

Porque saben que si una persona ha perdido el apetito es síntoma de que la cosa puede ser grave.

Lo mismo sucede con nosotros, si perdemos el apetito por su presencia, el hambre por su palabra, es porque algo anda mal.

Asumamos responsabilidad de nuestra relación con Dios, esa debe ser nuestra prioridad, luego asumamos responsabilidad de nuestras palabras, y también de nuestras emociones.

Si el mensaje ha hablado a tu vida, deja un comentario a continuación, esto nos ayudará a seguir creciendo. Y comparte el mensaje con esas personas que Dios a puesto en tu mente mientras encuchas el devocional.

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2 comentarios en “Devocional noviembre 30”

  1. Siento que he perdido el apetito por Dios, lucho a diario por rescatarlo leyendo estas palabras y asistiendo a culto pero mi mente y mi corazon tiene muchos intereogantes…
    Uno de ellos es ¿Porque Dios entrega mas y mas bendiciines a personas que lo usan para dañar a otros ? ¿Porque tantas cosas? En mi cabeza hay muchos intereogantes… Siento que por más que lo llamo no me escucha.

    1. Bendiciones Lisbeth, te entendemos a veces vemos cosas que para nuestro parecer son injustas y a la verdad estas pueden serlo. pero nuestro mayor tarea es incrementar una mejor relación con Dios, y estamos seguros que Él a través de su Palabra, circunstancias te irá mostrando. Recordemos que estamos de paso en este mundo, el nos dice que somos embajadores. nuestra mayor recompensa es la vida Eterna con Él. Te invito a que hagas uno estos cursos gratuitos que hacemos, y podrás ir despejando dudas con nuestros mentores en linea. Dios te Bendiga. https://conectarglobal.org/cursos-virtuales/

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