Devocional diario noviembre 23
Ten ánimo, avanza y conquista
2 Crónicas 32:7 «¡Cobren ánimo y ármense de valor! No se asusten ni se acobarden ante el rey de Asiria y su numeroso ejército, porque nosotros contamos con alguien que es más poderoso.”
Tenemos qué esforzarnos para lograr lo que queremos pues no podremos ganar una competencia teniendo los ánimos por el suelo. Cuando el ánimo está arriba no ve las cosas de manera trágica, no se desanima a pesar de las circunstancias, no pierde las fuerzas, ni acepta la derrota.
Cada mañana despierta con una nueva motivación, alegre y optimista. Los que entrenan para participar de maratones tienen esta actitud y trabajan duro cada día para esto.
Hay que ser optimistas y no pesimistas. Una persona pesimista siempre anda con la visión nublada, en cambio una persona optimista ve un panorama más amplio, busca las soluciones y no las razones.
¿Sabes de donde proviene el ánimo? Pues de la fe, porque es la fe la que produce el ánimo, por lo tanto produce vida y cambia vidas. Porque al cambiar tu manera de ver tu vida cambia todo. Cuando uno desarrolla la fe, definitivamente desarrolla el ánimo, porque la fe levanta nuestro ser, nos da nuevas fuerzas, amplía nuestra visión y nos hace soñar cosas nuevas.
Proverbios 17:22 “Gran remedio es el corazón alegre, pero el ánimo decaído seca los huesos.”
La alegría es tu remedio, pero cuando dejas de creer, tu ánimo decae y eso seca tus sueños, tus esperanzas y hasta tu vida. Por eso hoy anímate, levántate y vuelve a creer.
Que tu fe haga crecer tus ánimos y estos contagien a todos los que están alrededor tuyo.
Job 17:9 NTV “Los justos siguen avanzando, y los de manos limpias se vuelven cada vez más fuertes.”
Cuando tienes ánimos y te dan ganas de avanzar, no te conformas a quedarte en el mismo lugar. Tenemos un Dios a quien le gusta sacarnos de la comodidad.
El espíritu de seguir avanzando está con nosotros desde que nacemos. .. pero a veces en el camino lo vamos perdiendo, ya no nos desafiamos y terminamos huyendo a los desafíos.
Jueces 6 habla de la historia de Gedeón, la manera cómo él y el pueblo de Israel habían dejado de avanzar por los enemigos que se habían levantado contra ellos y en el vs. 11 dice las cosas como Él las veía.
¡El SEÑOR está contigo, guerrero valiente, le dice a Gedeón!
De repente te ves derrotado y sin ganas de avanzar, pero Dios te ve como un guerrero y no cualquier guerrero sino como un guerrero valiente. Todos tenemos qué asumir una posición y esta posición es la de avanzar, no te puedes quedar donde estás!! Tienes mucho territorio que todavía te falta conquistar.
Números 13:30 NVI “Caleb hizo callar al pueblo ante Moisés, y dijo: Subamos a conquistar esa tierra. Estoy seguro de que podremos hacerlo.”
Cuando avanzas en obediencia, se comienzan a abrir caminos y estos nuevos caminos los debemos conquistar.
¡Tú puedes! Porque el Espíritu que Dios ha puesto en tu vida es de poder y no de temor.
Caleb fue un hombre que no se cansó de conquistar, aun en sus años de vejez llegó a Moisés y le dijo,
Josué 14:10-12 »Ya han pasado cuarenta y cinco años desde que el SEÑOR hizo la promesa por medio de Moisés, mientras Israel peregrinaba por el desierto; aquí estoy este día con mis ochenta y cinco años:
¡El SEÑOR me ha mantenido con vida! Y todavía mantengo la misma fortaleza que tenía el día en que Moisés me envió.
Para la batalla tengo las mismas energías que tenía entonces. Dame, pues, la región montañosa que el SEÑOR me prometió en esa ocasión.
Desde ese día, tú bien sabes que los hijos de Anac habitan allí, y que sus ciudades son enormes y fortificadas. Sin embargo, con la ayuda del SEÑOR los expulsaré de ese territorio, tal como él ha prometido.»
Vemos pues que Caleb nunca perdió ese espíritu; conquistó lo que le pertenecía y no dejó que nadie le quitaría lo que era suyo. Y no solo eso sino que dice la Palabra, capítulos más adelante que también le dio territorios de herencia a sus hijos.
Cuando conquistas no solo te abres paso a ti sino también a tus futuras generaciones.
Seamos como ellos y no dejemos que nadie ni nada nos quite lo que es nuestro.