Devocional diario noviembre 09
La sonrisa de Dios
“Haz brillar tu rostro sobre tu siervo; enséñame tus decretos.” Salmo 119: 135
La Biblia en versión parafraseada dice: “Sonríe sobre mí como tu siervo, enséñame tu camino para vivir.“
Muchas veces tenemos una idea muy equivocada de Dios y pensamos que Dios es un viejito, con barba blanca y con bastón y que apenas le alcanza para escuchar y caminar. Otros piensan que Dios es un Dios malo que está esperando a que nos equivoquemos para darnos un garrotazo desde el cielo.
Otros pueden pensar que Dios se mantiene serio, enojado, amargado y demasiado ocupado con tantos problemas en el mundo. Pero la verdad es que Dios es un Dios inmenso y misericordioso, que quiere lo mejor para nuestras vidas.Y sabes qué, Dios es un Dios alegre que también sabe sonreír con sus hijos.
El cielo no es ningún cementerio o un lugar aburrido, sino que es un lugar de alegría, donde nos vamos a gozar en la presencia de nuestro Señor y ahora que sabemos que el Señor también sonríe, nuestra meta como cristianos debería ser hacer sonreír a nuestro Dios.
¿Qué hace sonreír al Señor? Dios sonríe cuando le agradamos.
Hay ciertas actitudes, ciertas cosas que hacen agradar al Señor y que lo hacen sonreír.
Dios sonríe cuando lo obedecemos de corazón
El Salmo 40:6-8,
“A ti no te complacen sacrificios ni ofrendas, pero me has hecho obediente; tú no has pedido holocaustos ni sacrificios por el pecado.
Por eso dije: «Aquí me tienes como el libro dice de mí.
Me agrada, Dios mío, hacer tu voluntad; tu ley la llevo dentro de mí.»”
David entendió que más que cualquier sacrificio, Él se agrada de la persona obediente.
Algunas personas creen que Dios se agrada cuando se hacen grandes sacrificios como subir un cerro de rodillas o cargar una estatua pesada en sus hombros, sin embargo agradar a Dios es mucho más simple, debemos ser obedientes.
Obedecer de corazón implica hacer lo que Dios nos ha dicho que hagamos sin titubeos y sin reservas.
Noé construyó un arca pero lo más importante es que obedeció absolutamente en todo, incluso en los detalles pues construyó el arca con las medidas exactas que Dios le dio y en un plazo de tiempo específico (120 años), y luego metió en el arca todas las especies de animales pero lo más increíble de todo esto es que lo hizo cuando tenía más de 600 años.
Muchos de los que participan de este devocional tienen menos años pero les da dificultad obedecer.
¿Qué harías si Dios te pidiera construir un gran barco? Lo más seguro es que tendrías preguntas, muchas objeciones, reparos, Noé no los tuvo.
Dios quiere obediencia total no parcial. Una obediencia tardía es desobediencia, y existen muchas personas que antes de obedecer dicen: vamos a orar, vamos a ayunar, vamos a pedir señales, queremos un eclipse de luna para confirmar y obedecer.
Jesucristo dijo “si me aman, obedecerán mis mandamientos.”
2. Hacemos sonreír a Dios cuando confiamos en Él completamente.
Hebreos 11:6 “En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan.”
El capítulo de Hebreos nos da una lista de muchos hombres que agradaron a Dios por su fe, pero sabes, hay una lista más larga que se está escribiendo en los cielos donde figuran tu nombre y el mío porque nos atrevimos a creerle a Dios.
Muchas veces nuestra fe es probada en las circunstancias difíciles y es ahí donde sacamos a relucir nuestra confianza en el Señor.
3. Dios sonríe cuando andamos en humildad.
Salmo 51: 17-19
“El sacrificio que te agrada es un espíritu quebrantado; tú, oh Dios, no desprecias el corazón quebrantado y arrepentido.
En tu buena voluntad, haz que prospere Sión; levanta los muros de Jerusalén.
Entonces te agradarán los sacrificios de justicia, los holocaustos del todo quemados, y sobre tu altar se ofrecerán becerros.”
Dios sonríe cuando reconocemos nuestra vulnerabilidad, cuando no creemos que somos lo máximo, cuando lo que hacemos es ser agradecidos pues sabemos que Él no nos ha tratado conforme a nuestra rebeliones y fallas que hemos cometido.
Dios se goza con nosotros, se goza cuando nos damos cuenta de lo afortunado que somos al ser su pueblo.
4. Dios sonríe cuando ayudamos al débil
Proverbios 19:17 dice que “el que da al pobre le presta al Señor.” y sabemos que si hay alguien paga bien es el Señor.
Somos las manos, los pies y el corazón de Dios en esta tierra y Él quiere usarnos para hacer la diferencia en la vida de las personas menos afortunadas. Vivir una vida de servicio a los demás, pone una sonrisa en el rostro de Dios.
4. Dios sonríe cuando vivimos en santidad
La vida de santidad no solo agrada a Dios y lo hace sonreír sino que una vida de santidad siempre es recompensada por Dios. Este punto además no es solo una opción, sino que es una obligación, es un mandato de Dios. La vida de santidad agrada a Dios pero beneficia directamente mi vida.
Excelente reflexión..Nos hace repensar de todas nuestras actos.
Bendiciones Diana, tienes razón, nos pone a pensar a todos. su Palabra es viva en nuestros corazones
Justamente mientras hacía ejercicios hoy..pensaba la imágen que nos enseñaron de Dios es incorrecta, el no está esperando el momento con ancias para reprendernos, debemos caminar confiados de su mano y no atemorizados… Gracias Pastor maravillosa enseñanza
Bendiciones Esther, es nuestra meta caminar confiados en Él, que alegria que todos los días tenemos la oportunidad de seguir creciendo nuestra relación con Él.