Devocional diario noviembre 06

Una relación con Dios significativa

1 Reyes 19:9-12

«Más tarde, la palabra del Señor vino a él. ¿Qué haces aquí, Elías? le preguntó.

Me consume mi amor por ti, Señor Dios Todopoderoso, respondió él.

Los israelitas han rechazado tu pacto, han derribado tus altares, y a tus profetas los han matado a filo de espada. Yo soy el único que ha quedado con vida, ¡y ahora quieren matarme a mí también!

El Señor le ordenó: Sal y preséntate ante mí en la montaña, porque estoy a punto de pasar por allí.
Como heraldo del Señor vino un viento recio, tan violento que partió las montañas e hizo añicos las rocas; pero el Señor no estaba en el viento.

Al viento lo siguió un terremoto, pero el Señor tampoco estaba en el terremoto.

Tras el terremoto vino un fuego, pero el Señor tampoco estaba en el fuego.

Y después del fuego vino un suave murmullo.”

Elías sabía que Dios quería tener una relación con él, porque le hablaba. ¿Quieres que Dios te hable? Debes ser como Elías, tener un deseo en tu corazón por hablar con Él, hacerlo de manera voluntaria y libre.

Dios le habló a Adán y se paseaba con él en el huerto del Edén.
Dios le habló a Noé y le dijo, edifícame un arca.
Dios le habló a Abraham y le dijo «Sal de tu tierra y de tu parentela a la tierra que YO te mostraré.”
Dios le habló a Isaac y le dijo, no desciendas a Egipto, siembra en el desierto y le multiplicó
¿Quién siembra en el desierto? Pero Él dijo DIOS ME HABLÓ.
Dios le habló a Jacob y le dijo que ya no se llamaría más suplantador sino Israel, «Príncipe con Dios.”
Dios le habló a Moisés y le dijo que iba a librar a su pueblo.

Dios le habló a los profetas, a los reyes, a los jueces, a los sacerdotes, a los apóstoles,

así que derriba cualquier mentira en tu mente que Dios está demasiado ocupado para ti o para mi.

Juan 16:13 » Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, él los guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta sino que dirá sólo lo que oiga y les anunciará las cosas por venir.”

Este versículo no nos dice que Dios guardará silencio sino que tiene una palabra para nosotros cada día y que nos enseñará lo que ha de venir.

Dios no es un mimo, Él continúa hablando hoy y se quiere acercar a nosotros. Yo sé que Dios habla porque todo lo que me ha dicho se ha cumplido.

¿Por qué no escuchamos la voz de Dios? Algunos al igual que Adán, al oír la voz de Dios tienen miedo de oír Su voz y se esconden, algunas veces cuando sabes que has pecado piensas que lo mejor es no oírlo.

Otras veces es porque tienes a tu lado al acusador y Él te dice, mejor que no lo oigas, mejor que no escuches al Señor, o te dice que no eres digno de escucharlo o te llena la vida de tanta ocupación que no separas tiempo para escucharlo.

O quizá simplemente no quieres oír su voz como en Hebreos 12:18-20, que dice,

«Ustedes no se han acercado a una montaña que se pueda tocar o que esté ardiendo en fuego; ni a oscuridad, tinieblas y tormenta; ni a sonido de trompeta, ni a tal clamor de palabras que quienes lo oyeron suplicaron que no se les hablara más, porque no podían soportar esta orden: «¡Será apedreado todo el que toque la montaña, aunque sea un animal!»”

Muchos no quieren oír la voz de Dios sino su propia voz, quieren que alguien les diga lo que quieren escuchar pero no ser confrontados con algo que quizá no les guste, pero es real.

La voz de Dios nunca será un eco de tus pensamientos, cuando Dios habla es totalmente diferente a lo que piensas.

Proverbios 3:32 “… mas su comunión íntima es con los justos.»

Dios quiere tener una comunión íntima con nosotros, que separemos un lugar y un momento especial para recurrir a Él y conversemos con Él cercanamente, amigablemente, voluntariamente, una relación por la que valga la pena invertir el tiempo necesario.

Dios quiere que tengamos una cita divina, oír la voz de Dios te protege de oír la voz del extraño.

Necesitamos oír la voz de Dios –> Invierte el tiempo que sea necesario, gasta tiempo con Él, pero me podrás decir, «me la paso trabajando,» lo cierto es que todos tenemos las mismas 24 horas y no hay algo más precioso que estar en la presencia de Dios pues vas a salir descansado y con nuevas fuerzas.

Cautivalo, hazle una carta, haz lo que tengas que hacer para atraparlo. Cántale y cuando lo tengas, «No lo dejes ir.”

«Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí» Éxodo 33:15

Primero es mi relación con Dios y todo lo demás tiene que esperar.

Si el mensaje ha hablado a tu vida, deja un comentario a continuación, esto nos ayudará a seguir creciendo. Y comparte el mensaje con esas personas que Dios a puesto en tu mente mientras encuchas el devocional.

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2 comentarios en “Devocional noviembre 06”

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