Devocional diario noviembre 01
Creciendo espiritualmente sin retroceder
Cuando un matrimonio tiene un bebé, lo primero que consulta al pediatra es cómo está su crecimiento. Luego de efectuar los exámenes correspondientes, el médico compara los resultados con una “curva de crecimiento” y saca sus propias conclusiones.
En lo espiritual, nosotros también tenemos un crecimiento y nuestra estatura va cambiando.
Hablando de esto, ¿Cómo está tu estatura espiritual? ¿Cómo podemos hacer que nuestro crecimiento espiritual no sea obstaculizado?
La falta de crecimiento en un hijo genera preocupación en los padres. De igual manera, si comenzamos a estancarnos y dejamos de crecer espiritualmente, nuestro Padre Celestial lo advertirá y esperará que esto se corrija.
Dios desea hijos saludables, dispuestos a alcanzar la madurez en todos las áreas de la vida. Una persona que crece, es una persona que se muestra sana, cree y es útil para Dios y para su comunidad, a pesar de las circunstancias que le toque afrontar.
2 Pedro 3:18 “ Más bien, crezcan en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. ¡A él sea la gloria ahora y para siempre! Amén.”
Es muy importante que crezcas en el conocimiento de Dios y en lo que Él tiene para tu vida.
En la Biblia podemos observar algunos ejemplos de personas que en lugar de crecer y avanzar en fe, en algún momento de sus vidas se estancaron.
En la familia de Abraham, vemos este ejemplo. En Génesis 11:31-32 “Téraj salió de Ur de los caldeos rumbo a Canaán. Se fue con su hijo Abram, su nieto Lot y su nuera Saray, la esposa de Abram. Sin embargo, al llegar a la ciudad de Jarán, se quedaron a vivir en aquel lugar, y allí mismo murió Téraj a los doscientos años de edad.”
Vemos que Abraham, vivía junto a su familia en Ur de los Caldeos la cual era una nación pagana, llena de dioses falsos hasta que Dios lo llama para salir de allí y dirigirse hacia la tierra prometida (Canaán). Es así que parte, junto a su padre, su esposa y algunos de su parentela.
En Jarán deciden parar y Abraham no continúa más su viaje. Una parte de su familia decidió quedarse a mitad de camino en lugar de seguir hacia lo que Dios tenía para ellos. Si bien habían comenzado bien y habían dejado todo de lado para obedecer a Dios, por alguna razón, se quedaron a mitad de camino.
El estancamiento tiene que ver con esto, con comenzar bien pero en algún momento permitir que nuestras propias ambiciones, frustraciones o heridas o los obstáculos que se nos presenten interrumpan el camino a lo que Dios tiene preparado para nosotros. Es conformarse con algo que no es lo mejor y así perdemos pasión cuando podemos tener todo.
El crecimiento en Dios, no conoce límites. Tenemos qué procurar lo mejor en cada área de la vida. Dios desea que desarrolles tu potencial y vivas en victoria.
De igual manera que Abraham no se conformó, sino que leemos en Génesis 12:1-5 “El Señor le dijo a Abram: «Deja tu tierra, tus parientes y la casa de tu padre, y vete a la tierra que te mostraré.
»Haré de tí una nación grande, y te bendeciré; haré famoso tu nombre, y serás una bendición.
Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré a los que te maldigan; ¡por medio de ti serán bendecidas todas las familias de la tierra!»
Abram partió, tal como el Señor se lo había ordenado, y Lot se fue con él. Abram tenía setenta y cinco años cuando salió de Harán.
Al encaminarse hacia la tierra de Canaán, Abram se llevó a su esposa Saray, a su sobrino Lot, a toda la gente que habían adquirido en Jarán, y todos los bienes que habían acumulado.”
Abraham obedeció, retomó el camino y continuó el viaje hacia la bendición total, no se quedó a mitad del camino.
A lo largo de nuestra jornada, que para todos es larga y a menudo difícil, encontramos muchos obstáculos, pero si vamos a Dios con humildad y total dependencia de Él sin importar de qué clase social somos o las circunstancias familiares que hemos vivido; cuando decides buscar a Dios, cuando crees que hay más y no te conformas, cuando te arrodillas en tu casa, ¡allí cuando decides buscar de Dios y das pasos de fe como lo hizo Abram, entonces vas a alcanzar los tesoros y secretos guardados que solo los hijos del Señor pueden obtener!
No te acomodes a las costumbres de este tiempo, sino a buscar más de Dios e ir en busca de lo mejor para tu vida, nunca es tarde para hacerlo.
¡Es tiempo de buscar la plenitud!
Años después de Abraham, el pueblo de Israel terminó en Egipto, donde tuvo que pasar 400 años de esclavitud.
Bajo el liderazgo de Moisés, el pueblo salió para recuperar la tierra que se le había prometido, sin embargo, vemos en Números 32:5-6 que dos de las tribus de Israel, en lugar de atravesar el Jordán y conquistar la tierra prometida, prefirieron conformarse en un lugar cómodo. El gran enemigo del crecimiento es la lucha con el conformismo, el desafío a lo mejor es lo bueno.
La historia continúa con que Moisés los insta a ir en pos de la conquista, a reconquistar lo que se les había prometido, porque el conformismo estaba desanimando al resto del pueblo y se estaban sintiendo cómodos en medio del desierto.
Cuando alguien se conforma, se estanca y cuando lo hace, afecta para mal a los que lo rodean. No solo es su problema, sino que termina afectando a los demás que están a su lado. No crecen ni dejan crecer a los demás. Por tanto, no te quedes estancado porque Dios tiene más para tu vida.
¡Anímate a ir en pos de lo mejor!
No dejes de perseverar en tu crecimiento. Tal vez situaciones pasadas traen dudas en el momento de avanzar o puede que el perfeccionismo nos haga buscar un ideal que resulta inalcanzable y por lo tanto frena nuestro crecimiento. De una manera u otra, no debemos permitirle al enemigo cortar nuestro camino hacia el cumplimiento de las promesas de Dios a nuestra vida.
Así como Dios le dijo a Josué en el capítulo 1 del libro que lleva su nombre, esfuérzate y sé valiente, así también nosotros debemos ofrecerle al Señor nuestra mejor actitud y confianza ya que Él se encargará de hacer milagros y maravillas. Dios espera lo mejor de ti puesto que lo que tiene preparado, si aceptas el desafío de crecer, es mucho mejor de lo que tienes ahora.
”Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, son las que Dios tiene preparado para los que le aman.” 1 Cor 2:9
Por tanto, es tiempo de analizar cómo está tu estatura espiritual.
¿Estás creciendo o estás estancado?
Dios te llama en este momento a que continúes tu jornada hacia lo mejor y para ello es necesario que alejes los temores, el perfeccionismo y te esfuerces al máximo por dar lo mejor donde Dios te ha puesto. Por más que puedan surgir obstáculos, no te quedes a mitad de camino, avanza y deshecha todo lo que te frene en lo espiritual. Si así lo decides, tu crecimiento será sorprendente! ¡Anímate a entregarte a los brazos de tu Creador que no tiene límites!
Proverbios 4:18 “La senda de los justos es como la luz de la aurora que va en aumento hasta que el día es perfecto.”
Confrontante este devovional de hoy pero a la vez esperanzador saber que Dios tiene mucho para mi, debo crecer cada días más en Él, gracias y bendiciones.
Bendiciones Martha, es gratificante saber que tenemos un Dios que nos ama tanto, nos falta es acercarnos más y más a Él, para crecer en nuestra relación Padre e Hijo(a).