Es Tiempo de Conectar, diciembre 16

Permanece firme

 

En Hebreos 12:1-3

“Por tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios. Así, pues, consideren a aquel que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para que no se cansen ni pierdan el ánimo.”

Este pasaje habla de permanecer, no desanimarse y perseverar en la fe. Desde el momento que le dimos lugar en nuestra vida a Jesús, estamos corriendo una carrera, la cual no es una carrera de velocidad sino más bien de resistencia, así que es necesario poner nuestra mirada en llegar a la meta y no quedarnos en la mitad del camino.

Debemos cuidar el corazón y seguir a pesar de las heridas del alma hasta llegar a lo que Dios tiene preparado para cada uno de nosotros.

¡Tenemos el mayor ejemplo en Cristo Jesús! Él corrió la carrera, sorteó los obstáculos y llegó a la meta suprema.

Miremos cuatro puntos a tener en cuenta para llegar al objetivo de Dios para cada uno de nosotros:

1. Evitar el peso.

Evita las cargas innecesarias, no le des lugar a las distracciones. Tú tienes tu propia carrera, es decir, no te compares con otros, puesto que cada uno tiene sus tiempos y sus objetivos. No permitas que los demás intenten que cumplas con sus expectativas. Tú tienes tu propia carrera. El éxito no tiene que ver con números o logros sino que es el estar viviendo en la voluntad de Dios y en su tiempo.

¡Sé fiel en lo poco porque Dios te va a dar mucho más! No te compares, enfócate en tus metas y sigue con el propósito que Dios ha dispuesto para ti. No le des lugar a la duda ni al desánimo.

En Isaías 43:18,

“Olviden las cosas de antaño; ya no vivan en el pasado,” habla de no quedarnos en el pasado, no cargues con equipaje demás. Si has tomado malas decisiones, ya es tiempo de perdonarte y perdonar a quienes te han herido. ¡Tu presente es más valioso que tu pasado! ¡Hoy puedes elegir mirar hacia lo que Dios va a hacer en tu vida! ¡Eso es la fe!

2. Recordar la recompensa.

Si te preguntas ¿para qué sirven los esfuerzos, la santidad y el perdón? Es porque debemos recordar que las razones para mantener la fe tienen que ver con imitar el ejemplo de Jesús. Él tuvo que pasar por el oprobio, la vergüenza, la burla y la humillación y sin embargo llegó a lo que Dios esperaba de él porque tenía bien claro cuál era el objetivo.

Hebreos 11:6 “En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan”

No apuntes a la cantidad de acciones buenas sino más bien a lo que cree tu corazón. Sin duda, el mirar hacia adelante con esperanza, es lo que Él espera de ti. Al final del camino te espera tu recompensa! Dios ve tu perseverancia, aunque nadie más lo note.

1 Corintios 9:25-27 “Todos los deportistas se entrenan con mucha disciplina. Ellos lo hacen para obtener un premio que se echa a perder; nosotros, en cambio, por uno que dura para siempre.

Así que yo no corro como quien no tiene meta; no lucho como quien da golpes al aire. Más bien, golpeo mi cuerpo y lo domino, no sea que, después de haber predicado a otros, yo mismo quede descalificado.”

Este verso nos habla de enfocarse y no darle lugar a la distracción. La recompensa que te espera en esta vida es buena pero no se compara con lo que Dios ha dispuesto para ti, por gracia en el plano eterno!

Hebreos 6:12 “No sean perezosos; más bien, imiten a quienes por su fe y paciencia heredan las promesas.” la Palabra dice que debemos ser esforzados y no hacer sólo lo que nos resulte fácil, siendo perezosos. Levántate y resplandece porque la recompensa para tu vida será hermosa.

3. Resistir el desánimo.

Si quieres terminar lo que te has propuesto comenzar, no le des lugar al desánimo sino sigue adelante. Aunque es fácil a veces perder el ánimo, el Señor dice que optes por no abandonar las fuerzas. El desánimo es una elección. Se puede pensar bien o pensar mal, abocarse a ver lo positivo o enfocarse en lo negativo. Se puede valorar las virtudes y buscar cambiar las debilidades o compararse con otros y hundirse en la queja.

Cuando uno se comienza a desanimar ya no es efectivo. La vida es difícil para todos pero hay quienes eligen desanimarse y hay quienes eligen creerle a Dios y levantarse. Es tu elección.

Salmo 42:5 “¿Por qué estás tan abatida, alma mía? ¿Por qué estás tan angustiada?
En Dios pondré mi esperanza y lo seguiré alabando. ¡Él es mi salvación y mi Dios!”.

Aunque vengan momentos difíciles, las puertas de bendición van a abrirse y vas a ver el milagro!

Gálatas 6:9,

“No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos.”

No te canses de hacer el bien. Y hasta quizás sea más fácil pelear que estar en paz; o no hacer nada que comprometerse con ayudar a otros. Sin embargo, cuando uno busca vivir de una manera agradable a Dios, las fuerzas serán renovadas por Él mismo y podremos seguir en la carrera hasta lograr la recompensa!
Así como una semilla recién sembrada necesita tiempo para dejar de ser semilla y transformarse en un árbol, tú también necesitas invertir tiempo haciendo el bien y declarando que Dios está contigo (aunque no lo veas). La gente más importante del mundo, los nombres que sobresalieron a lo largo de la historia fueron personas comunes que no se desanimaron y siguieron con determinación para lograr sus objetivos hasta ver su sueño hecho realidad.

4. Continuar tu relación con Dios.

Esto se refiere a tu tiempo de oración familiar y a solas, tu tiempo de compartir con el necesitado, tu tiempo de servicio en la iglesia. Dios quiere que vuelvas a hacer lo que dejaste de hacer.

Aunque nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior se renueva cada día. Busca un momento para estar a solas con el Señor, busca su presencia para volver a avanzar y sentirte sólido otra vez porque Dios te va a llevar a la meta!

Es demasiado pronto para desistir. Si tienes cargas que vienen del pasado, es tiempo de dejarlas en el pasado. Quita toda distracción del medio y enfócate en lo que Dios te está llevando a realizar. Sigue adelante porque Dios te va a sorprender!

La fe muchas veces es probada para ver lo que hay realmente en el corazón y para que puedas experimentar la lealtad de Dios. Es donde el fuego vuelve a levantarse y los milagros vuelven a ocurrir.

Es fácil darle gracias al Señor cuando uno ve el fruto pero lo hermoso es darle las gracias cuando uno todavía no tiene nada. Dios tiene lo mejor para ti! Corre tu carrera porque Dios es quien está contigo!

Salmos 78:23, “Desde lo alto dio una orden a las nubes, y se abrieron las puertas de los cielos.”

Si el mensaje ha hablado a tu vida, deja un comentario a continuación, esto nos ayudará a seguir creciendo. Y comparte el mensaje con esas personas que Dios a puesto en tu mente mientras encuchas el devocional.

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1 comentario en “Devocional diciembre 16”

  1. Maravilloso mensaje, Dios me habló, me quedo con esa de que corremos una carrera no de velocidad sino de resistencia, no olvide yo fijar mi mirada en Jesús, gracias y bendiciones

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