Devocional diario diciembre 06

Aviva el fuego

2 Timoteo 1:6, “Por eso te recomiendo que avives la llama del don de Dios que recibiste cuando te impuse las manos.”

El fuego es un símbolo del Espíritu Santo y quiere decir que la presencia de Dios está presente

¿Hay fuego en tu corazón hoy por encontrarte con Dios?

En 1 Reyes 18, cuando Elías se enfrentó a los 450 profetas de Baal en el monte Carmelo, los desafió a que aquel Dios que respondiera mediante el fuego, ése sería Dios y cuando el Dios de Elías fue el único que hizo caer fuego del cielo, fue y, destruyó a los idólatras.

Yo no sé contra qué te estás enfrentando en este día, con qué batallas estás lidiando, pero si le pides a Dios que avive el fuego, te aseguro que lo hará.

Después de la ascensión de Jesús, 120 discípulos se reunieron en el Aposento Alto de Jerusalén. De esta manera se daban ánimo mutuamente en medio de gran persecución pero por encima de estas circunstancias difíciles que enfrentaban, estaban en obediencia a Jesús esperando La Promesa.

«El Espíritu Santo es la promesa de mi Padre» hasta que llegó la fiesta de Pentecostés.

Hechos 2:2- 3,

«De repente, vino del cielo un ruido como el de una violenta ráfaga de viento y llenó toda la casa donde estaban reunidos. Aparecieron entonces unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos.»

De repente me estás leyendo o escuchando y le estás pidiendo a Dios que haga algo distinto en tu vida, que te avive nuevamente; quiero decirte que vas a sentir cómo del cielo viene sobre ti el Espíritu Santo y en este momento te van a dar ganas de llorar, de reír, ganas de postrarte y pedir perdón, sentirás un fuego dentro de ti y de repente todos los males que te aquejan se van a ir.

Nosotros los que nos identificamos como cristianos necesitamos una visita especial del Espíritu Santo, veo que nuestro orgullo, nuestro egoísmo, nuestro control, nuestra inseguridad son sólo expresiones de que lo necesitamos.

De repente esa enfermedad que te diagnosticaron sale de tu cuerpo que es templo del Espíritu Santo.

De repente esa relación que dabas por perdida se restaura.

De repente no has podido quedar embarazada, sin embargo el Espíritu Santo que llega a tu vida hará que quedes y como María, el fruto de tu vientre será grande.

Si lo crees, entonces lo recibirás hoy. Pídelo es para ti, es la promesa de tu Padre.

El fuego quema todo lo indeseable. Es el fuego del Espíritu Santo el que te purifica. Todo lo pecaminoso es quemado.

Hebreos 12:29 «porque nuestro Dios es fuego consumidor»

El fuego del Espíritu Santo es para 3 tipos de personas:

Los que tienen hambre, los que están hartos de lo mismo y desean más de Dios.
Tu vida necesita depender de encuentros con el Espíritu Santo.

Los que tienen sed: Isaías 55:1 ««¡Vengan a las aguas todos los que tengan sed!” y
ellos serán saciados, así como el ciervo brama por las corrientes de agua.

Jesús caminó una larga distancia para ser bautizado por Juan porque estaba sediento de la presencia de Dios, es allí que se abren los cielos y empieza su ministerio aquí en la tierra..

Los que están desesperados por DIos:

Salmo 84:10 «Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, Que habitar en las moradas de maldad.»

Un sólo día en su presencia me basta, por eso es que este pequeño y corto espacio que tenemos lo disfrutamos al máximo porque estamos desesperados por tener un toque suyo de su fuego de su poder, de su amor.

¿Qué hace el fuego en nuestra vida? El fuego nos purifica.

Es como si entráramos a la casa del alfarero para que sea Él quien nos moldee, que quite todo lo impuro, todo lo imperfecto y saque a relucir la joya que somos tu y yo.

Números 31:23 “y todo lo que resista el fuego deberá ser pasado por el fuego para purificarse, pero también deberá limpiarse con las aguas de la purificación. Todo lo que no resista el fuego deberá pasar por las aguas de la purificación.”

El oro para ser fino, limpio, y puro tiene que estar expuesto a lo más intenso del fuego.

Para sacar cristianos a prueba de fuego, Dios tiene qué limpiarnos, purificar nuestras vidas y nosotros santificarnos por completo para Él.

El fuego estaba presente en todos los sacrificios y nosotros somos un sacrificio vivo para Dios.

Génesis 22:6 “Y tomó Abraham la leña del holocausto, y la puso sobre Isaac su hijo, y él tomó en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos.
Todo sacrificio, es decir entrega a Dios debía ser sellada con el fuego. Si nosotros queremos entregarnos día a día a Dios como ese sacrificio vivo, santo, agradable tenemos que tener fuego en nuestro corazón por buscarle.

El fuego es protección de Dios para nosotros.

Éxodo 13:21-22,

“De día, el Señor iba al frente de ellos en una columna de nube para indicarles el camino; de noche, los alumbraba con una columna de fuego. De ese modo, podían viajar de día y de noche.

Jamás la columna de nube dejaba de guiar al pueblo durante el día ni la columna de fuego durante la noche.”

El fuego nos da dirección.

Deuteronomio 1:33 “…se adelantaba a ustedes para buscarles dónde acampar. De noche lo hacía con fuego, para que vieran el camino a seguir, y de día los acompañaba con una nube.”

El fuego nos da respuestas del cielo.

1 Crónicas 21:26,

“Allí construyó un altar al Señor y ofreció holocaustos y sacrificios de comunión. Luego oró al Señor y, en respuesta, Dios envió fuego del cielo sobre el altar del holocausto.”

2 Crónicas 7:1.

“Cuando Salomón terminó de orar, descendió fuego del cielo y consumió el holocausto y los sacrificios, y la gloria del Señor llenó el Templo.”

Después del fuego de la prueba, Dios nos saca a abundancia.

Salmos 66:12 “Dejaste que cabalgaran sobre nuestra cabeza; hemos pasado por el fuego y por el agua, pero al fin nos has llevado a un lugar de abundancia.”

Oración: Señor Jesús quiero recibir más de tu fuego y ser transformado por medio de él, purifícame, transfórmame y cámbiame. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amen

Si el mensaje ha hablado a tu vida, deja un comentario a continuación, esto nos ayudará a seguir creciendo. Y comparte el mensaje con esas personas que Dios a puesto en tu mente mientras encuchas el devocional.

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