Devocional diario diciembre 04
¡Eres sano!
La voluntad de Dios es que seas sano, sano en todo sentido..
3 Juan 1:2, «Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.»
¿Cuáles son las recomendaciones de nuestro médico?
El médico espera que creas y apliques su receta para que así seas sano, así
mismo cuando Dios te da su Palabra es para que le creas, no para que seas liviano y dudes de ella.
Proverbios 4:20-22.
“Hijo mío está atento a mis palabras, inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos, guárdalas en medio de tu corazón. Porque son vida a los que las hallan y medicina a todo su cuerpo.”
La palabra de Dios es medicina y si quieres andar por la vida de una manera saludable, debes tomar una dosis diaria de ella.
Marcos 11:24 ,“Por tanto os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis y os vendrá.”
Puede que sea difícil creer las promesas de Dios al principio porque las circunstancias físicas probablemente te estén gritando exactamente lo opuesto a lo que la Palabra de Dios dice, sin embargo cree a la Palabra de Dios, aprópiate de ella, hazla tuya y cree que se va a cumplir, no le pongas tanta atención a lo que te gritan tus 5 sentidos.
Ora con Fe una oración ferviente:
Juan 16:23-24 “… Ciertamente les aseguro que mi Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre. Hasta ahora no han pedido nada en mi nombre. Pidan y recibirán, para que su alegría sea completa.”
Cuando Ana oraba por tener un hijo, no fue cualquier oración, fue una oración que rompió los cielos para obtener una respuesta. ¿has orado así?
Con todo lo que tienes, con todo lo que puedes. ¿Te has humillado, arrodillado y pedido a Dios que te ayude a dejar cierto vicio, que sane cualquier relación rota o que sane alguna enfermedad del alma o física?
Si aún no lo has hecho, este es tu día. ¡verás grandes resultados.! Este versículo dice ¡Les aseguro que mi Padre les dará lo que pidan!
Marcos 11:23-24 “Les aseguro que si alguno le dice a este monte: “Quítate de ahí y tírate al mar”, creyendo, sin abrigar la menor duda de que lo que dice sucederá, lo obtendrá.
Por eso les digo: Crean que ya han recibido todo lo que están pidiendo en oración, y lo obtendrán.”
Lo que digas creyendo será hecho. Pide en oración.
Cree y lo recibirás.
Ábrele tu corazón a Dios y cuéntale exactamente cómo te sientes.
Job 23:10-11. » Él, en cambio, conoce mis caminos; si me pusiera a prueba, saldría yo puro como el oro. En sus sendas he afirmado mis pies; he seguido su camino sin desviarme.”
Job perdió todo, perdió a sus hijos por eventos de la naturaleza, perdió toda su riqueza y lo peor de todo fue que perdió su salud; pero en vez de entregarse, buscó a Dios y se desahogó en Él.
Saca fuerzas y coméntale sobre tu dolor, lo que te frustra, y sentirás cómo Dios empieza a restaurarte. Cuando oramos estamos haciendo que la mano de Dios se mueva y cambie nuestras circunstancias.
Job 19: 25. «Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo; Y después de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios; Al cual veré por mí mismo, y mis ojos lo verán, y no otro, Aunque mi corazón desfallece dentro de mí.»
Job fue un hombre que a pesar de todo lo que le tocó vivir siempre recordó a Dios como su salvador, sanador y su todo. No importa como te sientas, o como lo sientas a Él, la verdad es que te ama y se preocupa por ti, Él tiene el control y Él te salvará.
Aférrate a la esperanza.
Job 13:15. «He aquí, aunque él me matare, en Él esperaré; No obstante, defenderé delante de Él mis caminos.»
Job confiaba en Dios y en sus promesas por encima de todo. Quizás eso es lo único que le quedaba, lo único que tenía, una promesa de Dios, quizás eso es lo único que tienes, una promesa.
Job pudo pasar ese momento de dificultad gracias a que confiaba en su promesa y eso lo ayudaba a vivir con esperanza.
Aunque Él me matare …En Él esperaré. ¡Aunque nada suceda, seguiré creyendo en ti Dios!