Devocional diario octubre 05
¿Triunfan los malvados?
Salmo 10: 1-3 “Oh Señor, ¿por qué permaneces tan distante? ¿Por qué te escondes cuando estoy en apuros? Con arrogancia los malvados persiguen a los pobres; ¡que sean atrapados en el mal que traman para otros! Pues hacen alarde de sus malos deseos; elogian al codicioso y maldicen al Señor.”
¿Qué me dice este salmo? Que en los momentos cuando más distante sentimos a Dios es cuándo más tenemos que orar para encontrarlo.
Los malvados creen que triunfan, tienen su momento de gloria, se jactan de que nadie, ni siquiera Dios, puede pararlos.
¿Podríamos preguntarnos por qué es que prospera esta gente perversa? Sin embargo debemos tener la perspectiva correcta; los que se entregan a la maldad serán castigados porque a Dios no le agradan sus actos; la riqueza de los malvados, su dinero, sus pertenencias y su poder son temporales, no podrán llevar nada a la tumba.
v.4-6 “Los malvados son demasiado orgullosos para buscar a Dios; parece que piensan que Dios está muerto. Sin embargo, prosperan en todo lo que hacen. No ven que les espera tu castigo; miran con desdén a todos sus enemigos. Piensan: «¡Jamás nos sucederá algo malo! ¡Estaremos para siempre sin problemas!».”
Así piensan los que se han entregado a la maldad, son engañados en creer que sus acciones no sufrirán consecuencias.
v.13 “¿Por qué los malvados desprecian a Dios y quedan impunes? Piensan: «Dios nunca nos pedirá cuentas».”
Los malos en los días de David, así como los malos de nuestros días, de los cuales contamos por montones, creen que no les va a llegar su día, pero sí les llegará sea al final de sus días o mientras vivan pero con seguridad les llegará pues Dios no ignora las injusticias, mira el dolor, sabe de tristezas y todos le darán el pago por sus actos.
Sus ojos recorren por todo lugar, no le podemos engañar. No quedarán impunes aquellos que hacen el mal.
v.17-18 “Señor, tú conoces las esperanzas de los indefensos; ciertamente escucharás sus clamores y los consolarás. Harás justicia a los huérfanos y a los oprimidos, para que ya no los aterre un simple mortal.”
La buena noticia es que Dios sí escucha nuestras oraciones, escucha nuestros clamores, cuando alguien se levanta a hacerte mal, puedes orar por esa persona y Dios te consolará cuando lo busques en oración, Él hará justicia contigo, atenderá tu caso y te responderá pronto.
Algo que debemos saber es que a la gente malvada no la enfrentamos solos, Dios está con nosotros y Él, mejor que nadie, sabe lo que hacen, sabe lo que dicen de nosotros a nuestras espaldas, y toma apuntes para al final pedir cuentas… y cuando Dios pide cuentas, asegúrate de no estar en deuda con Él, búscale, ora, reconoce tus propias fallas, intercede, perdona, vive de acuerdo a su voluntad y podrás pasar tranquilo cuando se trate de rendir cuentas y hacer justicia.
Dios es maravillosamente bueno y justo. Su misericordia, su justicia y amor nos seguirán todos los días de nuestra vida.
Bendiciones Alicia, estamos de acuerdo, que maravilla esa promesa para nuestras vidas!!
Gloria al señor Jesucristo, por está enseñanza tan valiosa
Gracias por enviar estos devocionales muy significativos para mi vida…todos los días los escucho.
Bendiciones Florsy, nos alegra de corazón hacer parte de esta labor tan hermosa de mostrar las bondades y maravillas que Dios nos regala en su Palabra. Recuerda compartirlo a otras personas que sepas necesitan escuchar el mensaje; te invito a ver los cursos gratuitos que hemos preparado para seguir creciendo en el Conocimiento de Dios!!