Devocional diario octubre 04

Dios nunca nos ignora

En cada Salmo siempre encuentro una razón para ser agradecido con Dios.

Salmo 9: v.1-3 “Te alabaré, Señor, con todo mi corazón; contaré de las cosas maravillosas que has hecho. Gracias a ti, estaré lleno de alegría; cantaré alabanzas a tu nombre, oh Altísimo. Mis enemigos retrocedieron, tambalearon y murieron cuando apareciste.”

Esta es la forma en la que Dios nos sorprende, cuando todo va mal ¡Aparece y sale Él en escena, pelea por nosotros, y tenemos grandes cosas que contar acerca de Él.

Alégrate porque tus enemigos están a punto de retroceder, van a tambalear, van a tropezar y se van a sorprender cuando vean al gran Dios que te defiende.

A veces parece que Dios nos ignora, perola verdad es que nunca nos abandona.

v.4-10 “Pues has juzgado a mi favor; desde tu trono juzgaste con imparcialidad.
Reprendiste a las naciones y destruiste a los malvados; borraste sus nombres para siempre. El enemigo está acabado, quedó en ruinas eternas; las ciudades que arrancaste de raíz ya pasaron al olvido. Pero el Señor reina para siempre, desde su trono lleva a cabo el juicio. Juzgará al mundo con justicia y gobernará a las naciones con imparcialidad. El Señor es un refugio para los oprimidos, un lugar seguro en tiempos difíciles. Los que conocen tu nombre confían en ti, porque tú, oh Señor, no abandonas a los que te buscan.”

Cuando nos llegan los momentos difíciles a veces no sabemos donde escondernos, donde refugiarnos, pero el mejor lugar y el más seguro es en Dios. Dios defiende tu causa y es un juez justo.

En la vida tendremos qué afrontar injusticias; podremos ser acusados falsamente o ser malentendidos, podremos ser despreciados, nuestras razones ignoradas, sin embargo, Dios es quien pesa nuestras acciones, quien conoce nuestros corazones y quien nos dará el justo pago por cada acto.

Así que no te preocupes por lo que piensan los demás de ti, o por como te traten, Dios nunca nos dejará, pase lo que pase.

v.13-20 “Señor, ten misericordia de mí. Mira cómo me atormentan mis enemigos; arrebátame de las garras de la muerte. Sálvame, para que te alabe públicamente en las puertas de Jerusalén, para que me alegre porque me has rescatado. Las naciones han caído en el hoyo que cavaron para otros; sus propios pies quedaron atrapados en la trampa que tendieron.

Al Señor lo conocen por su justicia; los malvados son presos de sus propias acciones. Los malvados descenderán a la tumba; este es el destino de las naciones que se olvidan de Dios. Pero aquellos que pasen necesidad no quedarán olvidados para siempre; las esperanzas del pobre no siempre serán aplastadas. ¡Levántate, oh Señor! ¡No permitas que simples mortales te desafíen! ¡Juzga a las naciones! Haz que tiemblen de miedo, oh Señor; que las naciones sepan que no son más que seres humanos.”

Siempre que estemos enfrentando obstáculos y estemos involucrados en conflictos con otras personas, pidamos la ayuda de Dios pero lo primero y más importante es examinarnos a nosotros mismos, examinar nuestras motivaciones.

Dios responde a nuestras oraciones y ve nuestro corazón, así que podemos ir confiadamente a Él y exponerle nuestro caso o el caso de nuestra familia y pedir su ayuda en cada momento con la seguridad de que no nos va a ignorar, no nos dejará esperando semanas, sino que su respuesta será certera, precisa, valiosa y oportuna.

Si el mensaje ha hablado a tu vida, deja un comentario a continuación, esto nos ayudará a seguir creciendo. Y comparte el mensaje con esas personas que Dios a puesto en tu mente mientras encuchas el devocional.

Comparte con tus amigos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *